Practicar Yoga Online

 

Desde el confinamiento ha habido un boom de ofertas de clases de yoga online: grabadas, en vivo, gratuitas, de pago, plataformas, redes sociales… ¿realmente se puede practicar online? ¿cómo elegir entre tanta demanda? ¿hay que comprar mucho material?

Aquí estoy, tomando una clase de yoga online en 2018. Chusa Cuendias
Aquí estoy, tomando una clase de yoga online en 2018. Chusa Cuendias

 

Yo llevo practicando yoga online practicamente desde mis inicios en el mundo del yoga. La primera vez que practiqué online, no fue una clase en vivo: fue una grabación de una clase en vivo con el profesor y los estudiantes en una escuela de yoga, en el año 2016.

 

 

 

 

A la hora de elegir con qué profesor, estudio de yoga online o plataforma practicar te recomiendo que hagas lo mismo que si estuvieras visitando un estudio físico: comprueba que el profesor tiene la preparación necesaria para dar clases; ponte en contacto con los que te interesen y pregunta todas tus dudas; busca opiniones reales de usuarios… Como punto diferente, en el caso online, es importante que te informes sobre si las clases son grabadas o en vivo ya que la experiecia para el estudiante, y para el profesor, cambia mucho.

En el caso de las clases online toma especial relevancia la profesionalidad del profesor que elijas. Tradicionalmente, se asocia la practica de yoga a ajustes manuales pero no es así. Por su puesto que estos ajustes son importantes y ayudan y enseñan un montón al practicante, pero unas buenas indicaciones verbales son aún más importantes que que nadie te toque.

Este es uno de los puntos por los que me parece importante elegir clases en vivo en el que el profesor esté pendiente de las personas que están practicando al otro lado de la pantalla. Los vídeos están muy bien, y son muy buenos complementos y herramientas de trabajo; los directos en Instagram ayudaron a muchas personas durante el confinamiento pero… en estos casos nunca vas a tener ningún tipo de indicación específica para ti, ningún ajuste ni explicación para tu caso en concreto.

Lo ideal sería que tuvieras un espacio en tu casa o en tu lugar de trabajo que pudieras acondicionar como tu rincón de yoga pero, seamos realistas, la mayoría de los mortales occidentales no podemos contar con esto así que seamos prácticos. Solamente necesitas un sitio en el que entre tu esterilla y en el que la cámara de tu teléfono o tu ordenador pueda registrarte por completo para que el profesor pueda guiarte (esto sólo en caso de las clases en vivo).

En cuanto al material, para empezar sólo necesitas ropa cómoda y un antideslizante (imprescindible esto ya que en Yoga trabajamos descalzos y podrías resbalarte si lo intentas directamente sobre el suelo).

Y ya que te vas a lanzar a practicar yoga online; vence a la pereza ( y a la vergüenza, al menos en mi caso) y llévate el yoga contigo allí donde vayas. Una parte positiva de pracicar online es que puedes conectarte allí donde estés. Por ejemplo ¿cómo pasas tu tiempo en el aeropuerto? Abre tu esterilla ¿Qué haces los ratos muertos de tus vacaciones? Abre la esterilla…

Por último; me gustaría señalar que los profesores de yoga comemos, pagamos impuestos, pagamos formaciones, pagamos a otros profesores de yoga para recibir clases… así que sí; es normal pagar por las clases online. Igual que es normal que te paguen tu trabajo aunque estés teletrabajado.

 

Anímate a probar con el Yoga Online. Si te apetece probar conmigo, tengo varios horarios online de clases en vivo en Yoga con Chusa y en el estudio online The StudiOh! Clases en grupo o individuales, para todos los niveles y diferentes estilos. Un Yoga pensado para Todos, estés donde estés.

Yoga: algo más allá de una moda durante el confinamiento

La crisis que estamos viviendo nos afecta como sociedad y como individuos de diferente manera. Cada un@ de nosotr@s estamos intentando llevar esta situación de la mejor forma posible. Como profesora de yoga, me preocupan varias cosas que veo en las redes: el boom del yoga como la píldora mágica para salir de este confimamiento con un cuerpo 10, vivir el confinamiento con alegría constante porque el yoga te hace sentir bien, hacerte invencible al COVID-19 por practicar yoga,  clases de yoga abiertas a todo el público que no son precisamente para todo el público…

Dándole vueltas a todo esto he decido publicar mis siguientes reflexiones personales:

1- El Yoga fortalece el sistema inmunológico sí, pero eso no te hace inmune a ningún virus. Precaución y cabeza.

2- La meditación tiene muchos beneficios y, sí, ayuda a sentir mejor, pero no es un camino de rosas ni una poción mágica. Sus beneficios se notan a base de constancia; y meditando no va a desaparecer este problema (aunque sí  te va a sar herramientas para manejarte mejor en este problema)

3- No necesitas comprar material de Yoga para iniciarte en el Yoga durante la cuarentena. Necesitas encontrar una clase de un profesor que adapte la clase a alguien como tú, con tus condiciones. Compra cuando pase todo esto (si realmente quieres seguir)

4- No renuncies a calidad. Estamos en casa vale, y a lo mejor las clases que estás siguiendo son gratuitas pero no por ello tienes que renunciar a calidad. Busca profesores cualificados, hay un montón en la red compartiendo.

5- Por favor, ten cuidado con tu cuello. Si estás practicando delante de la pantalla escucha las indicaciones que el profesor va dando, girar el cuello para mirar la pantalla en función de la postura en la que estés ¡te puede jugar una mala pasada! (y ya tienen demasiados pacientes en los hospitales como para empezar a saturar las emergencias de traumatología)

6- Cuando te pongas a practicar no pienses “hago esto para que me ayude con el confinamiento” piensa que lo haces porque realmente quieres, o porque por fin tienes ese tiempo que antes no tenías… lo que sea pero en positivo. Así te ayudará a fijar una rutina que probablemente se quede contigo tras este período de tiempo y, quien sabe, apuntarte a clases presenciales y regulares de Yoga en la ciudad donde vives

Los profesores de Yoga también estamos sufriendo en esta crisis y vamos a tener que ser fuertes para salir adelante; tanto a nivel mental como a nivel material (tenemos facturas que pagar)

 

7- ¿Sabías que no tienes por qué estar activ@ y hacer yoga todos los días? No te fuerces, si coges rutina bienvenida sea, pero aprovecha para descansar y para escuchar tu cuerpo y darle lo que necesita.

Por cierto, la escucha del cuerpo es algo que se adquiere con la práctica de Yoga. LLeva su tiempo, pero cuando recoges el fruto, este te acompaña de por vida.

8- Desconecta de vez en cuando redes sociales, teléfono, televisión… y estate contigo mism@, con tu pareja, con tus hijos… con quien sea que estés pasando el confinamiento. Esto te va a dar un momento de verdadero Yoga sin falta de mallas: estar presente en el aquí y el ahora.

Y tú ¿estás practicando yoga en casa? ¿Has empezado en la cuarentena o ya practicabas antes? Desde mi casa, te agradezco que hayas tomado tu tiempo para leerme y te deseo de corazón que estés bien.