Mis libros de Yoga

Con motivo del Día del Libro, aquí va mi lista de libros de yoga recomendados. Si alguno te interesa, te animo a que dejes de lado Amazon y que esperes a que acabe el confinamiento para ir a la librería de tu ciudad o barrio ¡Las librerías nos necesitan!

 

1- Yoga en Evolución. Manual para profesores y practicantes con experiencia, Mayte Criado (editorial Kairós)

Está en primer lugar, no sólo porque me he formado en la escuela de Mayte Criado y ella ha sido profesora directa mía, sino también porque este libro es una “biblia del Yoga” A lo largo de 632 páginas leerás sobre filosofía, pranayama, qué necesitas para ser profesor de yoga, ejemplos de creación de series para dar clase… Completísimo, una maravilla.

2- La fuerza del Ashtanga Yoga, Kino MacGregor (editorial Sirio)

Cuando empiezas en el yoga y comienzas a descubrir profesores y gurús te das cuenta de que el Yoga tiene una tradición, principalmente, masculina. Descubrir a Kino fue como un rayo de luz. Una profesional exitosa que comparte sus enseñanzas por todos los rincones del mundo. El libro se centra, principalmente, en la primera serie del Ashtanga Yoga. Todas las asanas bien acompañadas por su correspondiente imagen y un exahustivo texto describiéndola.

Yo lo consulto un montón: cuando quiero trabajar una âsana específica o cuando me asalta alguna duda durante la práctica de Ashtanga.

3- Ashtanga Yoga. La práctica del yoga según el método de Sri. Pattabhi Jois, Petri Räisänen (editorial Kairós)

Este libro es ARTE. La edición súper cuidada con unas fotografías infinitamente hermosas (y no sólo porque Petri en este libro parece Adonis, que también, si no por el exquisito trabajo del fotógrafo)

Si eres practicante de Ashtanga; este libro te enamorará.

4- Ahtanga Yoga. The Definitive Step-by-Step Guide to Dynamic Yoga, John Scott (Gaia Books)

Tapa blanda y ligero: este es mi libro de viaje; con él y mi esterilla he recorrido Suecia, Sri Lanka, Zanzíbar… vamos que si sigo así, voy a tener que sacar un pasaporte para al libro.

Cada asana de la primera serie de Ashtanga está explicada de manera clara y concisa acompañada de un montón de fotografías (no solamente la postura final: transiciones; variantes… una guía muy buena) También da pequeños consejos u observaciones.

Mis primeros pasos en el Yoga fueron de la mano del Ashtanga (el Hatha aparecería años más tarde) por eso tengo tanta bibliografía de este estilo.

5- Anatomie pour le yoga. Muscles et yoga, Blandine Calais-Germain (Éditions Déseris)

Si te dedicas profesionalmente al Yoga este libro te resultará de una gran ayuda. Acompañado de dibujos, Blandine desgrana varias asanas y los músculos que trabajamos en ellas con indicaciones y con sugerencias de soportes. Muy ilustrativo e iluminativo.

Por cierto, yo este libro lo nombro en francés porque es la edición que yo manejo pero puedes encontrarlo en español.

 

Con tanto escribir sobre libros de Yoga ahora siento una gran necesidad de ponerme sobre la esterilla 😉 No dudes en dejar tu comentario sobre estos u otros libros de yoga ¡Feliz día del libro! 

5 años de Yoga

Domingo 5 de mayo de 2019, estoy de aniversario ¡¡¡5 años practicando Yoga!!!

Chusa Cuendias Yoga. Practicando en Boras. Abrirl 2019
Disfrutando sobre mi esterilla 🙂
  • ¿Cómo conocí el Yoga?
Koh Tao. Chusa Cuendias. Enero 2014
Mis vistas en Koh Tao (así es fácil que el Yoga llame a tu puerta)

En Koh Tao, Tailandia, una mañana desde la terraza de mi bungaló vi a una pareja que hacía yoga. Entonces no tenía ni idea, pero ahora puedo reconocer que estaban haciendo Ashtanga (parece que estaba destinada a empezar con este estilo) Verlos practicar, de alguna manera me hizo sentir bien: la armonía de sus movimientos, la serenidad de sus rostros…

No sé quienes son pero, sin quererlo, plantaron una semillita dentro de mi que, unos meses después, germinaría.

  • ¿Por qué empecé a practicar Yoga?

Hace unos años caí enferma. Antes de esto, iba todos los días al gimnasio: spinning, body pump, pilates, máquinas… Casi cualquier cosa que me pusieran por delante (menos aerobic, no soporto el aerobic) Cuando empecé a recuperarme, mi cuerpo, pero sobre todo mi cabeza, querían empezar a hacer ejercicio de nuevo; pero mi cuerpo no estaba preparado para volver al ritmo del gimnasio, así que probé por otra alternativa pensando en que iba a ser, al menos eso creía, menos intenso: el Yoga.

Pequé de ingenua porque descubrir el Yoga me resultó algo muy intenso (sobre todo a nivel mental)

  • ¿Cómo empecé?

Busqué por internet una shala que no me quedaba lejos de casa y escribí por el messenger (me costó mucho muchisísimo escribir, una parte me decía sí, otra no) Me confundí de horario el día que quedé para ir a probar, aún así, el profesor me recibió y me dio mi primera clase de Ashtanga. Cuando salí sabía que iba a volver al día siguiente, y el siguiente y el siguiente… y así fue.

Volví a pesar de que al día siguiente me dolían hasta las pestañas de las agujetas que tenía 🙂

  • ¿Por qué empecé con Ashtanga?

Empecé con Ashtanga porque el profesor con el que comencé eligió por mí. Sinceramente, si llego a tener más información en aquel momento sobre estilos de Yoga creo que habría empezado por Hatha o, incluso, alguna clase particular… Pero el destino lo quiso así y creo que ha sido para bien porque aquí sigo.

  • ¿Cómo pasé de ser estudiante a ser profesora?

Sigo siendo estudiante (y seré hasta el fin de mis días) pero me decidí a dar el paso para convertirme en profesora cuando me di cuenta y entendí que no era sólo la practica de Yoga lo que me llenaba y quería; necesitaba transmitir a otros lo que yo había descubierto.

Este paso no ha sido fácil de dar. Respeto mucho a mis profesores, conozco gente que lleva muchísimo tiempo practicando yoga y yo, a los dos años de practica, voy y me meto en el lío de empezar a formarme… Muchas dudas, mucha incertidumbre y vergüenza, pero no me arrepiento: me llegó el momento cuando me tenía que llegar.

  • ¿Qué es lo que me aporta el Yoga?

El Yoga me ha aportado tantas cosas que creo que una entrada en necesaria sólo para esto. En resumen: me siento mejor conmigo misma y con mi entorno desde que practico Yoga.

Chusa Cuendias practicando Yoga en Boras, abril 2019
Me siento bien practicando Yoga; creo que mi cara lo refleja 🙂

Si tienes cualquier tipo de comentario, pregunta, consulta, duda, curiosidad… lo que sea; deja un comentario ¡Estaré encantada de leerte! 🙂